MUNDO. El Gobierno de Rajoy sigue la senda marcada por Francia e Italia. Convoca también al embajador sirio en Madrid para trasladarle "la condena por las actuaciones de las fuerzas armadas y de seguridad sirias". EEUU cerró ayer su sede diplomática en Damasco.
A primera hora de la mañana tomaban la decisión los ejecutivos italiano y francés: llamaban a consultas a sus embajadores en Siria. Horas después el ministro de Exteriores alemán anunciaba que el Gobierno de Merkel estudiaba también el cierre de su sede diplomática en Damasco. A mediodía llegaba la confirmación de España.
El ministro de Exteriores, Sánchez-Margallo ha anunciado que ha llamado a consultas a su embajador en la capital siria, Julio Albi y que va a convocar al embajador sirio en Madrid para trasladarle "la condena por las actuaciones de las fuerzas armadas y de seguridad sirias".
Por su parte, la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, ha dejado en manos de los Estados miembros la decisión de llamar a consultas a sus respectivos embajadores en Damasco, aunque ha descartado hacer lo propio "por el momento" en el caso de del jefe de delegación de la UE en Siria, Vassilis Bontosoglou.
"Es cuestión de los Estados miembros el decidir si quieren dejar a sus embajadores en los países o no. Los Estados miembros se coordinarán sobre ellos", ha explicado el portavoz de Ashton, Michael Mann, en rueda de prensa en Bruselas.
"Nosotros no tenemos ningún plan en el Servicio de Acción Exterior de retirar a nuestro jefe de delegación en Damasco por el momento. Creemos que es importante tener a gente sobre el terreno especialmente porque no hay prensa libre en el país, para que podamos informar y observar qué está ocurriendo", ha justificado el portavoz.